Archive for July 8th, 2010

Una muerte horrible

Thursday, July 8th, 2010

3638 915 Una muerte horrible

Ayer murió una mujer en la línea 2 de Zhongshan Park (la que cojo cada día) “partida en dos por el metro”. En realidad no la partió en dos, sino que lo que pasó fue que la mujer quiso entrar en el vagón, su brazo quedó atrapado entre las puertas del vagón que se estaban cerrando y el metro empezó a irse, con lo cual el metro pudo más que ella y acabó arrastrándola. Al final la mujer salió disparada a la protección que hay entre raíles y el lugar de espera, como puede verse en la (macabra) foto.

El caso es que después de tal incidente, parece ser que la gente tiene miedo de coger la línea 2. Gente que coge a menudo otras líneas me ha comentado que hoy había bastante más gente de lo normal. Por mi parte, en la línea 2 no he tenido problemas para sentarme; la mayoría de veces no lo consigo. Con lo supersticiosos que son los chinos, me da que sí debe tener algún tipo de relación.

El robo

Thursday, July 8th, 2010

Ayer, al llegar al trabajo, se comentaba que una compañera había sido víctima de un robo. Cuando me la crucé en un pasillo y le vi la cara (un ojo morado, los pómulos hinchados y morados, moratones amarillos por la cara, la muñeca vendada…) me imaginé lo peor, pero las apariencias a menudo engañan, así que en este post voy a relatar el primer (intento de) robo (con violencia) a una extranjera en China que escucho en primera persona.

Resulta que mi compañera volvía por la noche hacia su casa (debían ser sobre las 11) y no encontraba taxi, así que empezó a andar buscando uno. La zona en al que estaba no es de las mejores de la ciudad, pero bueno, ¿qué ciudad hay más segura que Shanghai? Además, ¿quién querría robar a un laowai? Pues en éstas, le sale de un callejón oscuro una pareja de chinos que se abalanzan hacia su bolso. Lo que no sabían los chinos era con quien se estaban metiendo, porque la agredida tiene a sus espaldas 10 años en el ejército del Salvador. Así que al que más se acercó a su bolso le metió el brazo por dentro del polo y lo cogió por el cuello. Al ver esto, el compañero se fue por patas. Entonces, ella se dirigió arrastrando al hombre por el cuello hacia la comisaría; el hombre, agonizando ante la pena que podía caerle, no hacía más que intentar soltar patadas, mordiscos y codazos, pero el ejército enseña muchas cosas, y una de ellas es a no soltar a la presa. Así que el chino hizo todo lo posible por soltarse, pero no lo consiguió, y de camino le cayeron golpes de chancla y sillazos.

Al llegar a comisaría, el chino, para evitar ir a juicio y terminar en la cárcel, pidió que lo llevaran a una especie de juzgado civil donde las partes acuerdan que compensación debe recibir cada una de ellas. Como se trataba de un delito de intento de sustracción de documentación (pasaporte, tarjetas de crédito, acreditaciones, monedero) empezaron en 50.000 yuanes, y al final terminaron negociando que el “ladrón” le pagaría a mi compañera 35.000 yuanes (hasta en estas cosas hay que regatear…).

No sé de dónde sacarían el dinero los pillastres, pero se ve que no se dedicaban al robo profesionalmente, sino que era un par de borrachos que habían venido desde Shenzhen para ver la Expo y por la noche, después de unas cuantas cervezas, habían pensando que era hora de hacer algo distinto. Estoy convencida de que no volverán a tener ninguna ocurrencia similar.