Estos últimos 10 días han estado de visita en Shanghai mis padres con unos amigos suyos, así que la visita a la Jinmao para tomar algo (en el bar de la planta 87 del Hyatt) era obligada. De modo que saliendo de ver “el lago de los cisnes” en el Grand Theater nos dirijimos hacia la torre. Como ya estábamos en People’s Square, pensamos que el metro era la mejor opción, así que cogimos la línea verde hasta Lujiazui. Al salir, descubrimos que estaba todo en obras y, escuchando a nuestra lógica, empezamos a andar acercándonos a la Jinmao (a pesar de que los carteles marcaban la dirección contraria). Yo recordaba que la última vez que había estado había hecho caso a mi intuición y me había topado con una autopista, y así lo dije, pero como somos “de pueblo”…

jugándonos la vida cruzando por donde no se debe
En fin, para tener una idea más clara del panorama, cuelgo esta foto (tomada desde la Pearl Tower; la Jinmao es la torre que queda cortada en el centro-derecha): primero desistimos de meternos entre las obras del parque (a la izquierda cuadrante inferior), así que lo rodeamos, y, de repente, la autopista (en obras!) apereció majestuosa ante nosotros. Como íbamos con un cojo (o tullido, jajaja) y estábamos cansados, no se nos ocurrió volver atrás sino que pensamos que era mucho mejor jugarnos la vida y arriesgarla al todo o nada.
Entonces fue cuando nos aventuramos a cruzar los 2-3 carriles, en plena noche, cruzamos un primer tramo y luego descubrimos que aún quedaba más. Como la Jinmao se veía más cerca, decidimos continuar. Por eso fuimos sacando la cabecita por la “callejuela” con poca visibilidad, corriendo el peligro de ser aplastados por un autobús, hasta que, corriendo, cruzamos los 4-6 (según el momento del día) carriles que nos faltaban.
La noche terminó felizmente tomando unos mojitos en la planta 87 y con una nueva anécdota para la posterioridad. No fuimos kamikazes porque no nos matamos
.