Ayer por la noche terminé un libro que me regaló María. Se titula “la vida y la muerte me están desgastando”, de Mo Yan (escritor chino), y me ha parecido maravilloso. No obstante, es una pena que no pueda leerlo en chino (por mi nivel) porque creo que debe estar lleno de detalles lingüísticos intraducibles. Creo que sólo con el nombre del escritor, Mo Yan, sobrenombre que significa no hables y eligió él mismo después de estar 20 años sin hablar por temor a decir algo que pudiera comprometer a su familia, uno puede darse cuenta de todo lo que se pierde en el camino de la traducción.
Se trata de un relato que tiene lugar en el periodo comprendido entre 1950-2000, en una aldea China de Gaomi, provincia de Shandong. El libro empieza con el asesinato de un terrateniente por parte de los campesinos y termina con el nacimiento de un niño. Entremedio, los eventos que pueblan la historia china se van sucediendo (las distintas campañas llevadas a cabo entre 1950 y 1952, la ley del matrimonio, la reforma agrícola, el Gran Salto, los años negros, la Revolución cultural, la muerte de Mao, las reformas y apertura de Deng Xiaoping, el nuevo socialismo, la entrada al año 2000) mientras el protagonista se va reencarnando en distintos animales.
Como son los animales los que van relatando los hechos, la historia no es tan cruda como podría parecer a los ojos humanos y se hace muy llevadera y amena. Además, éstos no sólo narran las cosas a su manera, sino que recuerdan al lector que lo trascendental es muy subjetivo y que para un cerdo, por muy listo que sea, lo más importante es dormir y comer. Además, los hechos son contrastados con los que cuentan otros personajes, de forma que uno puede tener una visión más amplia y más objetiva de lo que va sucediendo.
Así, reencarnación tras reencarnación, uno termina conociendo cuatro generaciones de una misma familia y reflexionando acerca de cómo todo viene y va. Si la primera muerte del libro viene marcada por la huída del capitalismo, el último nacimiento se produce en un entorno capitalista; los partidarios de las comunas ven como paulatinamente se vuelve a un tipo de sociedad que repudiaron; la suerte de unos se convierte en desgracia, y así, poco a poco, el protagonista se va purgando del odio que siente.
Un bonito libro que da mucho que pensar. Os lo recomiendo a todos
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