
Ayer compré una fruta porque nunca antes la había visto. Guarda cierta similitud con el pimiento rojo, pero al presionarla un poco con el dedo vi que era mucho más dura y además estaba en la sección de frutas. Así que me llevé un par para descubrir qué sabor tenía… la verdad es que no estaba mal: una especie de manzana-pera con sabor un poco áspero. Sabiendo que se llamaba 莲雾 (lianwu), me he puesto a buscar a ver qué era… y ha resultado ser un tipo de manzana.
Su nombre científico es Syzygium samarangense y puede confundirse con la manzana malaya… que se le parece pero tiene semillas más grandes. Es originiario de Malasia, y actualmente se cultiva en climas “extra-tropicales”, como en Laos, Vietnam, Camboya, Tailandia, Taiwan y Jamaica.
En inglés se la conoce como wax apple, wax jambu y water apple. En castellano, como bien indica el título, se llama manzana de Java.
En Taiwán es especialmente apreciada y la gente puede llegar a pagar el quilo a 20 y 30 euros. Aquí… a mí 2 manzanas me costaron 15 yuanes y puedo asegurar que no eran baratas… bueno, un poco más que lo que vale una piña un poco grande. Además, suelen usar sus flores para tratar la diarrea y las fiebres ya que son astringentes.
Las leyendas dicen que la manzana prohibida que se menciona en la Biblia debió ser una de Java y que es una manzana que lleva al querer siempre más por su sabor peculiar y adictivo. Particularmente, debo decir que no le he encontrado nada del otro mundo. Por el momento me quedo con mangostanes y durians y mangos y lichis y rambutanes… mmm…