Telemárketing chino
April 26th, 2012Muchas veces recibo llamadas al fijo de casa para venderme seguros o hacerme encuestas (a veces a horas intempestivas, como las 7 am). Sin embargo, y no sé porqué, raramente recibo llamadas de estas en el móvil (quizás sea porque si no conozco el número no suelo contestar la llamada).
El caso es que hoy me ha llamado un número de Guangzhou (prefijo 020) para preguntarme sobre unos anuncios en el metro de la ciudad (imagino que de Guangzhou, aunque no entiendo porqué me han llamado a mí si mi móvil es de Shanghai y por lo tanto al marcar se habrán dado cuenta de que no era una llamada local; hay cosas de los chinos que nunca lograré entender).
Estas llamadas siempre empiezan al modo español (y quizás universal):
“Hola soy el operario nº x o Menganito de la empresa Z y blablablabla (si es en chino cuesta bastante más de seguir) blablbalba…. pregunta.
A lo que China) suelo contestar invariablmente
”Lo siento pero soy extranjera y a/no te he entendido ó b/no estoy interesada en tu producto/seguro”.
Y lo sorprendente es que, en vez de soltarte un seco gracias (por nada) y adiós, porque, al fin y al cabo, los has tenido un minuto y medio hablando a velocidad de rayo y gastando saliva al teléfono sin avisarles de que no te interesaba un comino (¡hacía años que no usaba esta expresión, de hecho creo que nunca la había usado hasta ahora!) lo que te estaban contando y encima van a tener que repetirlo en nada; lo soprendente es que, invariablemente, se despiden con “le deseo mucha salud” (el de hoy, resultaría bastante irónico e incluso de mal gusto si fuera un vendedor de seguros el que te dijera esto) o “le deseo que tenga un día muy feliz” y cosas por el estilo.
De hecho, ahora que lo pienso, hasta en los SMS de propaganda que me mandan al móvil me desean que (sabía que había guardado mensajes para cuando escribiera un post sobre esto) “la felicidad me haga sonreír cada día”, “las riquezas me lleguen en el momento adecuado”, “que la felicidad inunde mi corazón” y cosas por el estilo.
Y lo cierto es que yo creo que el mundo del telemárketing mejoraría muchísimo si se aplicara el modelo chino y se terminaran las llamadas con un deseo bonito, no un simple adiós y gracias, sino un espero que disfrute del día de Sol tan bonito que está haciendo hoy en Barcelona (aunque para esto los operadores tendrían que estar en Barcelona o almenos saber qué tiempo está allí) o le deseo que hoy se acerque más a cumplir sus sueños o algo por el estilo.
Pero supongo que en China aún hay esperanza y en España… tienen que encontrarla.


