Un domingo en Zhongshan Park
March 7th, 2010Hasta que llegué aquí, veía los parques como un lugar donde ir a pasear o a hablar un rato. En algunos parques hay jardines abigarrados con multitud de flores distintas, en otros hay pequeños canales donde viven cisnes; en muchos los abuelos leen el periódico; en pocos, se practica tai chi. En algunos se hacen meriendas, en otros se juega a la pelota. Pero en ninguno he visto hacer lo que se hace en los parques chinos.
Aquí, los parques siempre están a rebosar de gente. Además, hay que tener en cuenta que aunque a los extranjeros nos hagan pagar entrada en los más tranquilos/bonitos (desde mi punto de vista), los chinos generalmente entran gratis al ser del vecindario/municipio/… Y los parques de aquí son siempre un lugar lleno de vida y actividad.
Para ilustrarlo, aquí van unas fotos de las cosas que se hacen en el parque de Zhongshan Park un domingo cualquiera. He estado en más parques, y lo cierto es que algunos están más enfocados a pasar el día con la familia y por ello se llevan tiendas de campaña para comer tranquilamente dentro; en otros alquilan bicicletas o juegan al diábolo, pero bueno, de otros hablaré otro día.
En la entrada de Zhongshan Park siempre venden todo tipo de objetos: desde conejos hasta algodones de azúcar, pasando por juguetes, flores o globos (un día vi a un pobre vendedor de globos al que la policía se los iba pinchando uno a uno porque parece ser que legalmente no deben venderse sin licencia…).

Una vez dentro, se practican muchas más actividades. Si bien es cierto que los chinos gustan de ir a pasear por el parque, también les encanta echar unas partidas a bádminton, correr, hacer volar cometas (muchos parques tienen una zona reservada) o alquilar barquitos para dar una vuelta por los estanques que suelen tener todos los parques (cosas del fengshui).
Por si no fuera suficiente, también suele haber “ferias” (o parques de atracción en miniatura) donde nunca faltan unos autochoques, un barco pirata, un dragón-montaña rusa y un tiovivo. No obstante, muchos tienen más atracciones.
Además, los jubilados no suelen ir a leer el periódico al parque, sino a jugar al mahjong. Pueden pasarse horas sentados en un banco a la sombra de un árbol jugando.
Finalmente, otra activadad que les encanta realizar es reunirse con sus amigos mayores para cantar y tocar instrumentos. Muchos ponen hasta sillas y, que yo sepa, lo hacen simplemente por afán de diversión y no de recaudación. Que tome nota la SGAE, que esto para ellos podría ser una mina: aprovechar los momentos de ocio paseando en los parques para recaudar.

















